Se cierra el portón y se camina por la calle.
El cielo está sin nubes. Hay un vientito que refresca.
Se camina. Se pasa del asfalto al empedrado y a la calle de tierra.
Reciclaje. Reciclaje de palabras que se hacen nuevas.
Felizmente se conversa. Se ríe. Se juna. Se pispea.
Se llega al puente. Y el agua negra que pasa por debajo no llega a los pies, pero se disfruta.
Se elige la oscuridad porque es más cómoda.
Y sobre el agua pasan coches y farolas, y aviones que amenazan.
Y más cerca pasa más. Bocas que fuman y besan. Y siguen riendo.
Se disfruta. Aunque sea complicado.
Así debía de ser.
Complicado.
Y elegido al fin.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada